Como Madveras hacia poquito que hizo esta Via Ferrata y me comentó que
tiraba bastante de brazos decidí escaparme unas horitas y comprobar in
situ los desplomes famosos de las Baumas de Sant Martí Sarroca.
Mi sorpresa fue que al llegar al aparcamiento me di cuenta que me habia dejado las botas en casa, así que no me tocaba otro remedio que ferratear con zapatos (eso pasa por preparar las cosas con prisas), suerte que los "Pikolinos" son super adherentes!
En si la ferrata es muy chula, aunque corta. Lo que me ha hecho más gracia son los puentes de roca (algunos a taladro) por los que pasa el cable, es una idea muy original y la cortita tirolina.
Los 2 rapeles le dan un poco más de vidilla, sobretodo el primero ya que se prepara colgado.
Los tramos de travesia de la segunda parte quizás son los más exigentes, pero se superan bien, aunque debo confesar que hice un descansillo , que le vamos a hacer.